El Estado Islámico se adjudicó un nuevo atentado en Kabul

El grupo yihadista del Estado Islámico (EI) se adjudicó la autoría del atentado suicida que causó 63 muertos y 182 heridos en un salón de bodas de Kabul la noche del sábado.

A través de una red social, el grupo terrorista informó que primero se inmoló un atacante suicida, identificado como Abu Asem Al Pakistani, y posteriormente, explotó un coche bomba.

El mensaje difundido por los terroristas señala: “Cuando las fuerzas de seguridad llegaron al lugar, los muyahidines hicieron detonar un coche bomba aparcado, lo que causó 400 muertos y heridos entre los renegados y los miembros apóstatas de las tropas afganas”.

De acuerdo al mensaje, el objetivo del ataque era golpear “una gran concentración de los renegados politeístas”, en aparente referencia a la minoría chií del país, a menudo blanco de ataques sectarios de los yihadistas, especialmente la comunidad hazara fiel a esa rama del islam.

También difundieron una presunta fotografía de Al Pakistani con el sello del EI-Khorasan (EI-K, la rama afgana del grupo), en la que aparece con la cara cubierta, un chaleco cargado de explosivos y levantando un fusil de asalto.

El sábado, un atacante suicida hizo detonar los explosivos que portaba en una sala de bodas en la que se congregaban cientos de personas cuando la ceremonia estaba a punto de comenzar.

El hecho se produjo mientras se espera que los talibanes y Estados Unidos firmen pronto un acuerdo de paz, que se podría ver empañado por los constantes ataques del EI-K, ya que éste no se adheriría al pacto.

Poco después del atentado, los talibanes recurrieron a las redes sociales para desvincularse del ataque. “El Emirato Islámico (como se autodenominan los talibanes) condena firmemente la explosión dirigida contra civiles en un hotel de la ciudad de Kabul.

Este tipo de actos deliberadamente barbáricos contra civiles, incluyendo mujeres y niños, están prohibidos y son injustificables”, dijo el portavoz de la formación insurgente, Zabihullah Mujahid.