«Escuchemos el grito de los pequeños que piden justicia»

Este jueves arrancó en el Vaticano una cumbre antipederastia sin precedentes, que reunirá a los presidentes de todas las Conferencias Episcopales del mundo para abordar junto al Papa Francisco el problema de los abusos sexuales a menores por parte de sacerdotes y religiosos.

El papa Francisco convocó hoy a la Iglesia a «curar las graves heridas» que la pedofilia dejó «en pequeños y en creyentes», al abrir la cumbre anti-abusos que convocó en el Vaticano hasta el domingo.

«Frente a la plaga de los abusos sexuales perpetrados por hombres de Iglesia dañando a menores, he pensado interpelarlos a ustedes, patriarcas, cardenales, arzobisops, obispos, superiores religiosos y responsables, para que todos juntos nos pongamos a escuchar al Espíritu Santo y con docilidad a su guía escuchemos el grito de los pequeños que piden Justicia», sostuvo el pontífice frente a los 190 participantes de la reunión con la que el Vaticano busca hacer frente a la crisis mundial de abusos.

«Pesa sobre nuestro encuentro la responsabilidad pastoral y eclesial que nos obliga a discutir juntos, de manera sinodal, sincera y profunda sobre cómo afrontar este mal que aflige a la Iglesia y a la humanidad», reclamó Jorge Bergoglio, que participará de todas las sesiones de trabajo durante los tres días y cerrará la cumbre con una misa el domingo 24.

De todos modos, el Papa no hizo referencias en su discurso inaugural a la presencia en Roma de organizaciones de víctimas de abusos por parte de miembros del clero, en medio de la polémica por la negativa del Vaticano a encontrar a todos los grupos de sobrevivientes.

«El santo pueblo de Dios nos mira y espera de nosotros no simple y descontadas condenas, sino medidas concretas y eficaces para disponer», les advirtió el Papa a los 114 presidentes de conferencias episcopales, entre ellos el de la Argentina, monseñor Oscar Ojea, reunidos en el Aula Nueva del Sínodo del Vaticano.

«Iniciamos, entonces, nuestro camino armados de la fe y del espíritu de máxima parresía, coraje y concreción», agregó el obispo de Roma, en lo que será su única intervención durante las jornadas del encuentro.

Durante su intervención, el ex arzobispo porteño les pidió «creatividad» a los miembros del clero para buscar soluciones frente a los abusos.

En ese marco, Francisco los convocó a «curar las graves heridas que el escándalo de la pedofiia ha causado en los pequeños y en los creyentes».

Con sesiones de trabajo de 9 a 19, el primer día está marcado por el eje «responsabilidad»; mientras que mañana se hará foco en la «rendición de cuentas» y el sábado en la «transparencia».

El domingo, el encuentro culminará con una misa que Francisco celebrará en la Sala Regia del Palacio Apostólico para los participantes.