Insultos, empujones y gases lacrimógenos en el PJ puntano

Este miércoles, la sede del PJ ubicada en la calle Héroes de Malvinas fue el nuevo escenario de la novela protagonizada por los caudillos puntanos, Alberto y Adolfo Rodriguez Saá, en momentos en el que tenían una mediación, para pactar “alto el fuego”.

Durante las primeras horas de la tarde, el senador nacional y exgobernador Adolfo Rodriguez Saá encabezó una reunión junto a espacios políticos como el MID, Movipro, Mercedinos por el Cambio, Sanluiseños por el Cambio y Trabajo y Equidad, con quienes presentó “Juntos por la Gente”, un frente para competir por la gobernación de la provincia

Acompañado de un nutrido grupo de dirigentes y militantes de su espacio, el exgobernador anunciaba la conformación del nuevo espacio para disputar el poder a su hermano en las elecciones del mes de junio.

Sin embargo, con el correr de las horas, las hordas de Alberto llegaron a la sede partidaria a fin de llevar a cabo una actividad paralela. Primero fueron sus militantes, luego los funcionarios y finalmente llegó el primer mandatario, quien recorrió las instalaciones para corroborar que estaba todo en condiciones de cara al Congreso Partidario que se realizará el viernes.

Lo raro de la recorrida que realizó el Gobernador junto a sus funcionarios en la sede partidaria fue la presencia de la Secretaria Electoral Nacional, Sonia Randazzo, quien señaló que su presencia en ese lugar era simplemente para certificar que el local estuviese en condiciones para el acto político. Algo que se podría tildar cuando menos de extraño, ya que su función no es precisamente esa.

Al momento de la recorrida, comenzaron a ocurrir algunas situaciones que desencadenaron en insultos, cortes de luz, reproches, acusaciones cruzadas entre los simpatizantes de ambos bandos y culminó con el lanzamiento de gases lacrimógenos -por parte de autores desconocidos- que afectaron no sólo a los militantes sino también a la prensa que se encontraba realizando su labor.

El bochorno fue tal que el mismo Alberto Rodríguez Saá debió hacerse ver por la doctora María José Zanglá ante las posibles consecuencias que tendría la inhalación del gas.

Luego de la partida del primer mandatario, Adolfo se asomó triunfante ante los cánticos de sus seguidores y la presencia de los militantes de su hermano que aún estaban en la sede, tras lo cual el pidió a sus seguidores que se retiraran para evitar disturbios.

El diputado Luis Martínez sostuvo que, tras la retirada de Adolfo, sus militantes habían dejado a los simpatizantes de Alberto encerrados en la sede partidaria. Alberto volvió a la sede y tuvo que solicitar que le entregasen una llave, ya que ni el portero lo quería dejar ingresar.

Al ingresar nuevamente, el Gobernador brindó un escueto discurso en el que si bien condenó los desmanes evito referirse a su hemano. En su alocución sostuvo que se buscará armar un frente para disputarle el poder a Cambiemos a nivel nacional.

Al finalizar su exposición, solicitó que se cuidaran las instalaciones del inmueble y adelantó que este jueves concurrirán otra vez a la sede, para prepararla de cara al Congreso, y se retiró con sus militantes y dirigentes.

Como si se tratara de una obra de teatro en la cual los actores aparecen cuando comienza el acto, Adolfo volvió a escena apenas Alberto se retiró, afirmó que el sector “albertista” era el responsable de la agresión “Nos rompieron la puerta y la ventana de la sede; usaron la violencia; Perón nos enseñó que la fuerza es el poder de las bestias. Nosotros vamos a defender al peronismo”. Ante toda esta gran puesta escena, habría que considerar que esta “guerra de poder” que hoy se da en San Luis dejara a varios dirigentes del PJ en el camino, cuando los hermanos arreglen sus diferencias. No obstante, si algo esta claro, es que ninguno quiere ceder terreno, pero ambos saben que toda esta novela los debilita y si la misma se extiende pueden perder la gobernación a manos de la oposición como en la PASO 2017.