Maduro asume un nuevo mandato y la región no lo reconoce

El presidente de Venezuela ganó las elecciones pasado en medio de denuncias de fraude y muy baja participación.

En Venezuela faltan alimentos, remedios, combustibles. Faltan profesionales, limpieza en los hospitales, locales en funcionamiento. Faltan millones de personas que abandonan sus casas en busca de un futuro mejor lejos de su país. Faltan libertades. En medio de esta crisis, el actual presidente Nicolás Maduro asume su segundo mandato, que la región ya anticipó que no reconocerá por considerarlo ilegítimo.

Seis años después de iniciar su primera gestión tras los sobresaltos que generó el fallecimiento de su antecesor y padrino político, Hugo Chávez, el mandatario renueva su mandato hasta 2025 con una creciente presión internacional, impulsada por las naciones que consideran ilegítimas las elecciones en las que fue elegido, denunciadas en Venezuela como fraudulentas.

Maduro, un exchofer de colectivos y dirigente sindical de 56 años, se juramentará como presidente ante el Tribunal Supremo de Justicia en un hecho inédito y en abierto desafío a la Asamblea Nacional, controlada por la oposición, que se negó a darle el mando alegando que su reelección es ilegal y que lo considera un “usurpador” del Poder Ejecutivo.

Mientras la mayoría de sus vecinos de la región -entre ellos, la Argentina- y la Unión Europea que reconocen su reelección, Rusia, China, Turquía, Irán, Cuba y Bolivia manifestaron su apoyo al líder bolivariano.

Venezuela vive una crisis económica y social con una hiperinflación de siete dígitos y una fuerte recesión que ya lleva cuatro años. Estas dificultades económicas provocaron una masiva migración de venezolanos en la región que Naciones Unidas estima en unos 3,3 millones de personas.

Durante el gobierno de Maduro, la economía se redujo a la mitad y se contraerá 5% en 2019, según el FMI; además, el país y su petrolera cayeron en default y la producción de crudo, fuente de 96% de los ingresos, se redujo a 1,4 millones de barriles diarios, la más baja en 30 años.