Propuesta de Alberto Fernández: ¿Solidaridad o círculo vicioso?

Si es electo podría incluir un aumento al impuesto a los Bienes Personales para combatir el déficit fiscal.

El candidato a presidente por el Frente de Todos, Alberto Fernández, indicó que podría incluir un aumento al impuesto a los Bienes Personales para combatir el déficit fiscal.

Ésa es la idea de campaña que presenta la fórmula F-F. ¿Será la solución seguir presionando a la clase trabajadora para beneficiar a los que menos tienen (o no trabajan)?

Ésta historia ya es conocida: una política basada en subsidios para que los trabajadores sigan financiando los planes sociales.

La solidaridad es importante pero no hay que confundirla con el sostenimiento de una cultura clientelar, de subsidios y que no apuesta al trabajo.

Los especialistas en temas tributarios advierten sobre sus efectos negativos en la economía: se aplica cada vez más sobre sectores de clase media, no tiene en cuenta las deudas del contribuyente y las devaluaciones impactan en los montos sobre los cuales se calcula (un contribuyente que tiene ahorro en dólares, por ejemplo). Además, consideran que tienen una consecuencia muy baja sobre el total de la recaudación.

¿Y la generación de los puestos de trabajo? ¿Y la reactivación de la economía?

Parece complicado pensar en una Argentina mejor de esta manera, pero es una de las propuestas que presenta el Frente de Todos.

“Tenemos que ver cómo nosotros mejoramos las cuentas, tal vez con un nuevo cambio impositivo a través de aplicar impuestos a los bienes personales y así se consiguen los tres puntos de superávit que tuvo Uruguay en su momento”, explicó el postulante kirchnerista.

¿Quiénes pagan hoy este impuesto y por qué?

El tributo se aplica sobre el patrimonio que tiene una persona al 31 de diciembre de cada año. Se declara al año siguiente —en junio de 2020 se deben declarar los bienes de 2019— y se van pagando en cinco anticipos anuales.

Están comprendidos bienes como propiedades, vehículos, inversiones (plazos fijos, bonos, acciones) y objetos personales y del hogar; también los radicados en el exterior. Mientras que quedan excluidos los títulos y bonos emitidos por el Estado (Nación, provincias y municipios) y los depósitos en pesos y moneda extranjera en cajas de ahorro.

Se debe comenzar a tributar cuando la suma de los bienes declarados excede un piso establecido previamente que, en el caso de 2019, se determinó en $2 millones, unos USD 33.283 al tipo de cambio del viernes pasado (60 pesos por dólar).