¿Qué se podría comprar con lo incautado a los narcos?

Luego de haber contabilizado el valor de todo lo incautado en diversos allanamientos ordenados por la Justicia, entre enero de 2016 y junio de 2018, el Ministerio de Seguridad de la Nación informó que con ese dinero se podrían construir 17.550 viviendas que alojarían a 70.200 familias sin techo.

Desde la cartera a cargo de Patricia Bullrich señalan que la suma de todos esos bienes y estupefacientes secuestrados por la Justicia asciende a los $23.385.311.702, cantidad suficiente para construir y equipar a 25 hospitales o 131 escuelas.

De acuerdo a lo informado, la mayor cantidad de drogas decomisadas fue marihuana, cocaína, pasta base y drogas sintéticas, como metanfetamina, LSD y NBOMe.

Asimismo, durante la gestión de Patricia Bullrich al frente del Ministerio de Seguridad de la Nación se secuestro a los grupos delictivos 5.129 vehículos por un valor de USD 49.108.120 o $ 1.934.859.928, suma que podría significar la compra de 130.000 sillas de ruedas para niños con discapacidad motriz de todo el país.

En las planillas de los detectives se destaca que los efectivos de Prefectura, Gendarmería, Policía Federal y PSA secuestraron: 3.040 automóviles, 4 aeronaves, 302 camiones, 582 camionetas, 26 lanchas, 1083 motos y 2 yates.

Entre los decomisos se encuentran vehículos de alta gama secuestrados no solo a bandas dedicadas al narcotráfico, sino también a la mafia sindical y política. Por ejemplo, la Ferrari que perteneció al expresidente Carlos Saúl Menem, y la que le fue incautada a Juan Pablo “Pata” Medina, el exsecretario general de la UOCRA de La Plata, detenido y procesado por delitos de intimidación pública, asociación ilícita y lavado de dinero.

El gremialista ligado a los Kirchner tenía en su poder una flota de más de 100 vehículos, camionetas y camiones, un helicóptero y una aeronave, valores que jamás pudo justificar.

La lista de vehículos de lujo secuestrados es amplia y va desde un Chevrolet Camaro, una Ferrari F430, una camioneta BMW X5, un BMW Z3, un Mercedes Benz 280, Mercedes Benz C220, tres Volkswagen Golf GTI y varios autos de colección, como un Chevrolet Pontiac, hasta un Ford Mercury, entre otros.

Arsenales para desatar una guerra:

Durante los procedimientos realizados por la Justicia, las fuerzas de seguridad incautaron 1993 armas de fuego. Entre ellas fusiles FAL, pistolas ametralladora, escopetas, revólveres calibre .32 y .45 y pistolas 9mm (marca Browning, Thunder, Beretta, Bersa y Glock), 394 armas blancas, 25 chalecos antibalas, nueve granadas y 46.402 municiones. El valor de este arsenal es de USD 1.036.191 lo que equivale a $40.825.925, suficiente para poder adquirir 140.000 dosis de vacunas contra la Hepatitis B para bebés recién nacidos.

Un dato que no es menor señala que muchas de estas armas y municiones habrían sido robadas de arsenales militares, comisarías y depósitos judiciales. Basta recordar que durante la gestión de Agustín Rossi desaparecieron armas de depósitos y polvorines militares, a tal punto que un misil figura entre los faltantes.

Además, el informe señala que, durante los operativos antinarcóticos, las fuerzas de seguridad secuestraron una gran cantidad de precursores químicos necesarios para la producción de drogas sintéticas, para estirar cocaína o para la producción intermedia de esta. También se incautaron 1589 balanzas y 30 prensas. El valor de estos elementos suma $ 25.338.140 o USD 643.100.

Si bien el mayor poder económicos de estas bandas corruptas, mafiosas, lavan el dinero espurio a través de la adquisición de propiedades, vehículos, a la creación de empresas fantasma y facturación apócrifa, también se les secuestró buena parte de su descomunal fortuna en efectivo.

Durante los procedimientos, la Justicia secuestró una gran cantidad de dinero físico, que muchas veces es utilizado por los delincuentes para comprar las voluntades de algunos integrantes de las fuerzas de seguridad, así como también de jueces, fiscales, políticos y funcionarios.

El secuestro de “bienes de tecnología” deja como resultado el decomiso de artefactos de última generación, usados para realizar ilícitos por un valor de $263.351.688, dinero suficiente para adquirir casi siete millones de litros de leche que alimentaría a unos veintiocho millones de niños del país.

Estas cifras brutales no hacen más que remarcar el poder narcotráfico y la corrupción que quiebra a la Argentina, que durante muchos años fue amparado no solo por policías corruptos, si no también por la misma dirigencia política que brindaba protección a cambio de favores.

De acuerdo a datos oficiales, en nuestro país se logra secuestrar solo entre el 30 y 40% de lo que ingresa, cifras que si bien pueden ser consideradas bajas representan más del doble de lo que se secuestraba durante el gobierno anterior, en donde los índices crecieron exponencialmente, a tal punto que Argentina paso de ser un lugar de paso a convertirse en productora y cuartel de los cárteles.