Se agrieta cada vez más el PJ en el Senado nacional

El Frente de Todos pende de un hilo muy fino en el Senado Nacional debido a la fuerte resistencia de un amplio sector de legisladores que se oponen a la conducción de Cristina Kirchner.

En este escenario, el silencio del presidente electo no ayuda, además de no mediar un acuerdo político con los dos bloques autónomos que responden a las políticas oficialistas, ya que uno de ellos estará en contra de todo lo que se refiera a la vicepresidenta electa.

Desde el bloque peronista afirmaron: “Cada vez es más difícil que haya siquiera un interbloque, aunque sabemos que las definiciones van a venir de arriba”, dejando en claro que esperan una señal de Fernández.

El problema surge en que la mayoría de los senadores que integran el Bloque Justicialista son sucesores de la política de resistencia a los dictados de Cristina Kirchner, a quien consideran una tirana.

A esto se suman los rumores que indican que la mendocina Anabel Fernández Sagasti sería la elegida para presidir el eventual bloque oficialista del Senado, un lugar codiciado por el legislador cordobés Carlos Caserio, quien no dudó en afirmar, en declaraciones públicas, que “va a haber dos bloques grandes: Unidad Ciudadana y nosotros, con números similares y entre los que estaremos cerca del quórum propio”.

El senador cordobés viajó a Tucumán hace dos semanas con Fernández al acto de reasunción de Juan Manzur en la gobernación y esperaba volver con instrucciones sobre cómo se organizará el futuro oficialismo en la Cámara alta, pero regresó con las manos vacías.