Secuestro en Concarán: ¿Existió o fue una mentira?

Nuevos ribetes toman la causa de la joven que la semana pasada denunció haber sido secuestrada por dos hombres en Concarán, tras conocerse que en realidad ella habría viajado sin permiso de sus padres a Santa Rosa a visitar a un amigo.

Fuentes cercanas a la causa afirman que si bien la investigación aún está en curso, el testimonio de testigos y los registros de las cámaras de seguridad complicarían la versión de la adolescente.

De acuerdo a esto, la joven de 14 años habría estado en la localidad de Santa Rosa visitando a un amigo y cuando regresó a Concarán, optó por mentir antes que contarle la verdad a sus padres.

Según relató Florencia Marino, hermana de la menor, la menor fue hallada el miércoles a las 5:30 en la entrada de Santa Rosa. Antes, la familia realizó la denuncia y había recorrido las terminales de la zona y todo el pueblo buscándola. Todo ese tiempo el celular de la chica se mantuvo apagado.

La familia logró dar con ella porque su teléfono se encendió a esa hora y a su hermana Florencia le llegó una alerta de entrega de un mensaje de texto que ella le había enviado donde le pedía que se comunicara con sus padres. La llamó y al atenderla, la menor comenzó a gritar y a describirle el lugar donde los captores la habían dejado.

A su rescate llegaron un móvil de la policía de Santa Rosa, el padre y los tíos de la chica. De allí fue trasladada hasta el hospital de Santa Rosa y luego, al de Concarán. En ambos centros de salud, los médicos constataron que no tenía lesiones.

Al contarle a sus padres lo sucedido, la joven les dijo que salió de su casa, caminó media cuadra y cuando llegó a la esquina, dos hombres bajaron de un auto, del que no recordaba color ni modelo, le quitaron su celular y la metieron al vehículo.

Ella indicó que los delincuentes estaban encapuchados y que uno de ellos la reconoció como “la hija del Pela”, que es como algunos allegados identifican a su padre, y que sugirió que la “descartaran” por ese motivo. Señaló que todo el tiempo la mantuvieron dentro del vehículo, en el asiento de atrás y con la cabeza agachada por orden de los captores quienes la amenazaron de muerte porque gritaba.

Describió que todo el tiempo circularon por un camino de tierra según los movimientos que pudo sentir desde su asiento y que en un momento, los hombres bajaron del vehículo y llamaron por teléfono a un tercero a quien debía entregarle la chica pero esa persona nunca les atendió.

De allí la dejaron donde finalmente la familia la halló. Aseguró que cuando la bajaron del vehículo, le tiraron el celular y le dijeron que caminara en sentido contrario al que ellos se fueron y que no los mirara. Esta semana, la Justicia podría realizarle a la menor una cámara Gesell para comprobar o descartar la veracidad de sus dichos.