En 2018 concluirán la mayor obra anunciada por el kirchnerismo

Se trata del Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA) que fue lanzado en 2003. Concluirán un tramo de 200 kilómetros.

Casi 15 años después de su primer anuncio, en la Casa Rosada y con el presidente Néstor Kirchner como anfitrión de una nutrida convocatoria empresaria, la administración de Mauricio Macri terminará el Gasoducto del Noreste Argentino: la mayor obra que puso en marcha la gestión anterior que, originalmente. debía estar finalizada tres años después de su presentación.

La tarea está a cargo de ENARSA, la empresa estatal de energía que, desde mañana, pondrá a la venta el pliego para terminar el último tramo del ducto que recorre la traza entre Salta (desde donde llega el gas de Bolivia) hasta Formosa. De allí en más, el gasoducto troncal estará terminado.

La obra demandará unos $1.100 millones y debería estar terminada en el primer trimestre del año próximo, según los requerimientos de ENARSA. En total, el GNEA le costará al país unos US$ 1800 millones.

Más chico y más tarde

En su versión original, el proyecto contemplaba llevar el gas a varias provincias que hoy no tienen el recurso, entre las que se contaban Corrientes y Misiones. La última versión, en cambio, prevé construir un gasoducto de 1.448 kilómetros para llevar el gas de Bolivia a través de Salta, Formosa, Chaco, Corrientes y Santa Fe hasta las cercanías de Buenos Aires.

La primera referencia pública al proyecto surgió el 6 de noviembre de 2003, en el II Encuentro Federal de Industriales en Rosario. Participaron los ministros de Economía, Roberto Lavagna, y de Planificación, Julio De Vido.

Menos de un mes después, Néstor Kirchner y Paolo Rocca anunciaban el proyecto en la Casa de Gobierno. Estuvo la crema del empresariado argentino en un acto dirigido al sector privado: Luis Pagani (Arcor y presidente de AEA), Alejandro Bulgheroni (Pan American Energy), Santiago Soldati (Sociedad Comercial del Plata), Amadeo Vázquez (Telecom) y Oscar Vignart (Dow Chemical).

Más tarde, la oposición planteó reparos a la propuesta del grupo privado y Kirchner decidió continuar la idea en la órbita del Estado.

La intención oficial es que, una vez terminado, el GNEA sirva para traer gas de Bolivia. Aún resta saber cuándo ese país podrá aumentar las exportaciones a la Argentina.

 

 

Fuente: La Nación

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