Un masivo apagón paraliza a Venezuela

El corte afectó a 22 de los 23 estados; el gobierno de Maduro dijo que se trató de un «sabotaje» y de una «agresión deliberada»; para la oposición es incompetencia y denuncias cientos de muertos en hospitales.

Un gran apagón nacional oscureció Venezuela por más de dos días, cumpliendo así los peores augurios de expertos y trabajadores del sector, algo que no es novedad en el país petrolero.

La falla, la mayor de su historia, comenzó a multiplicarse el jueves y, como si se tratara de un demoledor efecto dominó, afectó las comunicaciones, el transporte, los hospitales, el servicio del agua y casi toda la vida ciudadana.

Vuelos suspendidos, negocios cerrados, sin semáforos, un vía crucis que al cierre de esta edición comenzaba a diluirse con el restablecimiento parcial del flujo eléctrico, que se celebraba con júbilo. Solo en Caracas, miles de ciudadanos regresaron a sus hogares mentando su mala suerte y recorriendo las oscuras autopistas y las calles, una odisea más en la ciudad más violenta del planeta.

El apagón afectó prácticamente a toda Venezuela , con cortes en 22 de los 23 estados y en la capital. El subte no funcionaba y los transportes públicos, ya debilitados por la crisis, colapsaron desde el primer momento. En algunas zonas de la capital estallaron las cacerolas, aunque el grito que más se escuchó durante el megapagón es ese que cita a la madre de Nicolás Maduro y que se ha convertido en una especie de consuelo nacional.

«En el 50% de los hospitales no funcionan las plantas eléctricas», recordó el presidente encargado Juan Guaidó . Las investigaciones del Parlamento elevan a 79 las muertes que se habían producido previamente en los centros médicos por la repentina falta de luz, «y lamentablemente esa cifra crece hoy».

El último apagón en el Hospital Clínico Universitario, el más importante del país, había provocado tres muertes. El gobierno acusó a un supuesto comando terrorista de haberlo provocado, pero el director del centro fue cesado a los pocos días. Y la cuenta siguió. Marielsi Aray, una joven de 25 años ingresada en terapia intensiva, murió ayer luego de que los equipos que la mantenían respirando se detuvieron.

Hace solo una semana, Mérida, una de las ciudades más importantes del país, sufrió un corte eléctrico durante 24 horas. Apagones intermitentes se repiten a menudo en los estados fronterizos Táchira y Zulia, que suma siete horas a oscuras los fines de semana.

Nadie está a salvo del descalabro eléctrico, ni siquiera Maduro, quien en un golpe de realidad sufrió en febrero dos cortes eléctricos durante una conferencia de prensa en el Palacio de Miraflores. El segundo incidente se prolongó varios minutos, lo que provocó el enojo presidencial, que primero descargó su bronca con su ministro para más tarde sumar una nueva conspiración a la interminable lista que jalona su mandato.